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domingo, 26 de agosto de 2007

LO QUE REQUIERE UN JUGADOR DE FÚTBOL


POR: Esteban Ruiz Moreno
25/8/07

He pensado desde hace mucho en el mensaje electrónico que un televidente le enviaba a un famoso programa de un canal argentino de fútbol sobre los mandamientos que se debían tener en cuenta para jugar al deporte más grande de todos, aunque también más terrible de todos. Dejaremos hasta ahí solamente porque no nos importa, el fútbol argentino, el jugador argentino lo vive a su manera, por eso es tan especial, pero intentaré hablar de lo que un jugador debe tener para jugar bien al fútbol.
Habrá quienes miren con desdén este intento que hago como mío porque simplemente no pueden ver más allá de sus ojos y pregonan sus teorías como Absolutas; también estarán los que se creen un estrella reluciente porque en su vida tuvieron el privilegio de patear una pelota muchas veces (recordemos que en todas partes, no sólo en Colombia, existen los que miran a los demás por encima del hombro porque jugaron en sus barrios, máximo, y creen por esto que son los galácticos o algo parecido); no olvido a los que creen tener la verdad de su lado siempre, narradores y mucho más comentaristas, –pero no todos, nunca hay un todo de algo–, sin embargo no olvidemos que siempre acomodan de una forma políticamente correcta y también horriblemente irresponsable sus locuciones con las decisiones del árbitro y después con las evidencias del video para quedar bien siempre y detentar siempre la verdad, pero al final la verdad que sólo ellos inventan... Habrá mucho más de todos estos personajes cómicos los cuales piensan tontamente que su criterio para medir el fútbol en sus dimensiones correctas es el que ellos puedan dar, pero hoy no hay pa´ todos, hoy no.

Para jugar al fútbol se necesita tener amor por lo que se hace, tener en el pecho un sentimiento que lo haga querer lo que esté haciendo, ya sea quitar un balón, hacer una gambeta, tirar una magia. El jugador que no sienta ese deseo incontenible que invade los huesos mismos es un pobre imbécil que ha vendido sus sueños por el precio más barato, no digo que Ronaldo no haya ganado todo –menos la Champions– pero verlo jugar después de haberlo visto hacer lo que hacía, siento lástima. Un jugador sin alma es mejor que muera como la marchita flor que derrota el sol intenso y la sequía.
Se necesita valor para ir a pelear un balón, se necesita tener los huevos bien puestos, tener decisión, no dudar un segundo pues ese instante de tiempo nos costará la vida entera que a fin de cuentas es el pitazo final después de cumplido el tiempo de adición. Se necesita arrojo porque lo único que se persigue es a la pecosa, la única por quien se sufre es por ella, porque no está aquí y porque sí está allá, por eso se debe pelear hasta la muerte por ella, por la bola, así haya dolor, así suframos, así nos fracturen hay que ir por ella pues ella es la protagonista de todo este teatro que nos hemos inventado cada domingo para poder soportar con un poquito de alegría las miserias de la vida.
Para tocar la pecosa se necesita entrega, sacrificio, dedicación. Se necesita que seamos responsables, que durmamos lo que debemos dormir, que no nos envenenemos con el licor o con el cigarrillo. Se necesita que tengamos profesionalismo porque este no llega, como creen muchos, cuando se llega a Primera, sino éste se construye, se fortalece cada día, cada día se lo trabaja. El profesionalismo se encuentra siempre allí, lo que hay que hacer es alcanzarlo y el jugador no debe perder eso de niño que tiene, pero también tiene que madurar lo que lo lleve al camino de estar siempre en las mejores condiciones para disputar con dignidad el partido que se avecina.
Para poder jugar al fútbol se necesitan perder los miedos, se necesita que eso del niño que nunca logra crecer siga intacto en la cancha. El jugador diferente es irresponsable y puede dejar el equipo mal parado cuando hace un taco y un rival intercepta el pase, pero eso no debe importarle porque hace lo que siente, porque hace una magia, porque mira un rival frente a él y con supera con un movimiento elegante, portentoso. El jugador no debe perder ese niño que lleva dentro y no debe acallar su pequeña vocecita que solamente quiere divertirse en el campo de juego.
El jugador requiere ser práctico a la hora de jugar. Esto quiere decir que puede que tenga al niño de la magia muy dentro suyo, pero esto no significa que tenga la pretensión de sacarse todo el equipo contrario y meter un gol, recordemos que solamente Maradona y Messi lograron hacer eso. El jugador debe ser también inteligente pasando el balón a tiempo, no transportando inútilmente la esférica, no encariñándose mucho con ella.
El jugador debe estar preparado para cualquier circunstancia, debe prever todo movimiento del balón y del contrario. Debe tener siempre presente que habrán cosas que no podrá dominar, pero que dará su mejor esfuerzo para afrontarlas con la mayor dignidad posible y con la mayor alegría.
El jugador de fútbol debe tener vergüenza para poder jugar al fútbol. Me dan asco los que pierden y ni siquiera se inmutan, me da un vértigo incólume los que juegan mal y hablan como si nada hubiera pasado. El jugador debe tener vergüenza porque así pierda, así se deshaga en los brazos del contrario, la vergüenza será lo único que lo salvará de todo lo malo que sobrevenga.
El verdadero jugador de fútbol no putea a sus compañeros de batalla, sino por el contrario, los anima a dar el último esfuerzo, a seguir intentado, a seguir adelante, a seguir peleando, a no desfallecer ni aún cuando fallezcan, a no entregarse ni aún derrotados. El jugador de fútbol sabe en lo más profundo de sí que lo único que tiene en el campo de batalla son sus diez compañeros y que gracias y por el apoyo y la ayuda de ellos podrá alcanzar la victoria.

Solamente los verdaderos jugadores son capaces de entender que muy a pesar de las derrotas, los empates y las victorias el fútbol es solamente un muy linda metáfora para hablar de la vida, para intentar que todo pase con dignidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY BUENO !!

me senti muy indentificado , sobre todo en la del taco , dejando a todo el equipo mal parado jaja

un saludo

Esteban Ruiz Moreno dijo...

Muchas gracias amigo...